Personalmente creo que el dar y complacer al otro, es una de las cosas más lindas que podemos experimentar los seres humanos. Además de la hermosa sensación de "dar", sentir la maravilla de ver al otro feliz con lo que estamos brindando es algo que no tiene precio.
Ocurre que, cuando esta costumbre se transforma en algo permanente, puede que te sientas completamente atrapado por esa necesidad (oculta quizás para ti) de conseguir aprobación de los otros, para que te quieran y te otorguen ese valor que tú no estás reconociendo en ti mismo.
De alguna manera buscas complacer al otro para tener a cambio una devolución que te muestre que sí, que tú vales. Es un círculo emocional que has creado en tu vida para protegerte del aterrador rechazo, abandono y desaprobación.
¿Te has preguntado acaso cuál es el precio que pagas cuando el complacer al otro se transforma en algo permanente?
- Pagas el precio de entregar tu poder personal.
- Pagas el precio de no saber quién eres ni qué quieres, esperando que otros definan tu propio valor.
- Pagas el precio de no oír tu propia fuerza interior alejándote cada vez más de tus sueños e intereses.
1. Identifica los temores que se ocultan tras esta conducta constante de complacer a los demás.
2. Comienza a preguntarte qué te gustaría que ocurra en tu vida.
Con amor,



¡Twittéalo!















0 opiniones:
Publicar un comentario en la entrada